Domada la bestia, convertida en cordero.
Orgullosa la dueña de su lacayo.
Sumamente satisfecha por el propio trabajo.
Así llegamos hasta aquí
el punto
del que no hay regreso.

Cuando miro en tus ojos
ya no importa la razón
EL FUTURO SE PONE BUENO.
NUNCA ESTUVIMOS TAN UNIDOS...
PURO VERTIGO
-Musica de este post-